viernes, 20 de septiembre de 2013

"Boragó" - Santiago de Chile

Recientemente tuve la oportunidad de acudir al que ha sido nombrado mejor restaurante de Chile y octavo mejor de Latino América 
(http://www.theworlds50best.com/latinamerica/en/the-list/1-10/borago.html).

Boragó se adentra en una cocina muy arraigada al producto nacional, permitiendo al comensal la realización de "un viaje", como ellos mismos explican, a lo largo de Chile. Respetando la temporada y ponderando lo autóctono, realizan una cocina moderna y con cariño hacia el producto, siguiendo las pautas del que en su momento fue nombrado mejor restaurante del mundo hasta que los hermanos Roca lo relegaron al segundo puesto: el Noma (http://noma.dk/) de René Redzepi.

Realmente es complicado describir cada uno de los numerosos platos del menú "Endémico", maridado con una copa de vino para cada par de platos, pero he de decir que sigo siendo un defensor de la cocina de producto, y que el denominado mejor restaurante de Chile para mi no lo es, aunque la calidad de su cocina es indudable.


 Cebollino al rescoldo


Con esto he de aclarar que después de una vida dedicada a disfrutar delante de una mesa, que no de un mantel (elemento completamente opcional en esto del "comercio"), mi debilidad por los restaurantes de producto es tal, que disfruto menos cualquier obra de arte de la "nueva" cocina, con más de 20 ingredientes, laboratorio de por medio, meses de desarrollo y tres premios Nobel de física involucrados en su concepción, que unas cocochas al pilpil del Dantxari, o una lubina al champagne del Real Balneario, ambas recetas más clásicas que el chotis en San Isidro hace 50 años. Pero es que uno tiene sus debilidades.

Pese a todo, el "cebollino al rescoldo" del Boragó, y los "porotos con rienda de jabalí" eran sobresalientes.


Porotos con rienda de jabalí


El servicio es realmente bueno, correcto pero cercano y amable. El local quizá un poco frío, siguiendo las últimas tendencias. No es que defienda la necesidad de unos jamones y ristras de ajos y guindillas colgando de la barra, pero como dijo el gran Leo Harlem, algunos restaurantes parecen "restaurantes piloto, que están sin amueblar", aunque éste no sea el caso que nos ocupa.

1 comentario:

  1. Ahí se muestra claramente el verdadero perfil del que lo escribe, gourmet sí pero práctico, muy práctico.

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