lunes, 23 de mayo de 2011

Review: The Bazaar by José Andrés

Cuando un grupo de españoles en LA deciden darse un homenaje gastronómico, y además quieren hacerlo con sabor de su tierra, no les queda más remedio que acudir a The Bazaar. Bazaar es un aclamado restaurante de un aclamado cocinero español: José Andrés.

Se encuentra en el hotel SLS, en Hollywood, y a sus mesas acuden lo más granado del panorama ‘local’. No es extraño encontrarse con famosos, de hecho coincidimos con Tori Spelling, pero ella no nos reconoció a nosotros, por lo que no pudimos preguntarle sus impresiones acerca de las viandas que había degustado.

Respecto al restaurante, en primer lugar hay que destacar el ambiente del local, perfectamente decorado y aclimatado. Luz tenue en término medio, con iluminación específica en cada mesa. Nosotros éramos 8 (tres parejas y otros dos ‘sueltos’), y hay que admitir que la mesa no era muy espaciosa. Los asientos consistían en un banco corrido a cada lado sin respaldos, lo que unido a la falta de espacio no es un alarde de comodidad para el comensal precisamente (aunque esto es recomendable para los que acuden ‘sueltos’ a la velada). De nuevo, tristemente, el diseño al servicio de la funcionalidad!


Entrada

Antes de comenzar pedimos un ‘Ultimate Gin Tonic’, con ginebra no revelada y tónica Fever Tree (que manía por Dios!), aderezada con cítricos (lima y limón) y con florecillas flotando... no noté la presencia de jardineras en la entrada, por lo que puede ser que fuesen específicas para los Gin Tonics y no ´recicladas’ a última hora. Tampoco noté nada en el aroma del Gin Tonic, pero quedaban muy monas!. El hielo se presentaba en forma perfectamente esférica y maciza, en una única bola de tamaño superior al de una bola de golf.

La comida en Bazaar se estructura en torno a pequeñas raciones, introduciendo el concepto “Tapa” en el mercado americano, aunque considerar una tapa como un plato de reducidas cantidades en base a las que montar una cena muy variada, no sea el concepto español de tapa. Para mi la tapa es algo que acompaña a una consumición que se toma de pie en un bar, y luego cambias a otro (bar, claro está). No obstante cualquier divulgación de la cultura española más allá de #belenestebanforpresident siempre es bienvenida, máxime si se trata de aspectos relativos al yantar.

Probamos:
- Croquetas de pollo (servidas dentro de una zapatilla deportiva de anormales dimensiones... no me pregunten por qué)
- Pisto con huevo (a Dios gracias en un plato)
- Ensaladilla rusa (para homenajear a este blog y sus incondicionales seguidores)
- Patatas ‘arrugaas’. Muy chiquitillas ellas!
- Pimientos del piquillo rellenos de queso
- Jamoncito con su pan con tomate y aceite (sé que tiene nombre propio en otro idioma, pero paso)
etc.


Croquetas en Zapatilla

El postre y/o café se toma en una mesa diferente, esta vez con sofás y sillas, más distendidos y cómodos que la mesa principal. Como yo no pido postre no recuerdo que había...

Resumiendo, el nivel culinario de bazaar es bueno, para nada desmerece a la comida española, pero creo que están seriamente condicionados por el mercado americano en cuestiones de business: Yo eché en falta al típico camarero español. El ambiente de local es sensacional, gente guapa a raudales (principalmente las féminas que nos acompañaban, que eclipsaron a las famosas y modelos allí presentes), muy modernillo y fashion todo! (Ahora entiendo porqué no estaba el típico camarero español, claaaaro!)


Ensaladilla rusa



El resultado general es bastante satisfactorio. Volveremos a probar otras cositas de su carta de tapas!

PD: No tenían morcilla, y eso es un fallo, aunque la morcilla no sea nada fashion: Ya saben la canción: “Sangre, cebolla, una tripa y la cuerda: Morcillaaaaaaa!!!”




1 comentario:

  1. Todavía no he estado en The Bazaar pero cené en Tres que está también en el SLS y es de José Andrés. La comida allí es buena pero no es nada especial. Lo mismo me dicen todos del Bazaar y por eso no me apuro en ir aunque sí quiero ir para formar mi propia opinión. He cenado en muchos de estos sitios fashion en L.A. y aunque tienen muy buen ambiente, la comida nunca es memorable. Yo prefiero comer bien y pagar por comida orgásmica (jaja) que pagar por ambiente.

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